MASAJE PRESSEL
La medicina antroposófica
se caracteriza por tener en cuenta todas las dimensiones del ser humano,
incluida la espiritual. El masaje Pressel se encuadra en esta corriente. Uno de
sus efectos es liberar la musculatura de la huella de los traumas emocionales.
El Masaje Pressel es un masaje que trata
al ser
humano de forma integral y lo estudia desde diversos ámbitos, tal como
establece la antroposofía.
Sus beneficios terapéuticos van más
allá de los
efectos locales, ya que mejoran tanto el estado general y las fuerzas vitales
como el estado anímico de los pacientes. Cuando la musculatura es flexible,
elástica y caliente, favorece que todas las funciones y los procesos del
organismo se autorregulen.
PROCESO ESTABILIZADOR
Este tratamiento puede definirse como
un proceso generador de salud tanto en el plano
físico y funcional como en el anímico, ya que ayuda al paciente a desarrollar
su autonomía, su iniciativa y su creatividad.
La musculatura corporal es una expresión
de lo
anímico, un espejo de nuestros pensamientos, sentimientos y aspiraciones.
Nuestra biografía desde la infancia se inscribe especialmente en la espalda y
en la pantorrilla.
Más allá del efecto local, el objetivo
terapéutico
principal del masaje Pressel es la activación y el fortalecimiento de las
funciones del sistema rítmico, fuente primordial de las fuerzas sanadoras del
organismo humano. En este sentido, el masaje libera la musculatura de los
traumas emocionales.
Lo más llamativo es que propicia el
inicio de un
proceso global estabilizador en el
paciente que le permite conocerse y cuidarse mejor. El terapeuta recibe la
satisfacción de haberle ayudado a abrir nuevos caminos.
INDICACIONES
El masaje Pressel resulta especialmente
beneficioso
para tratar los problemas nerviosos, la depresión, los trastornos del sueño, el
estrés, las molestias asociadas a la menopausia y los trastornos motores y
digestivos, así como para acelerar la recuperación tras una intervención
quirúrgica. Es de especial ayuda en enfermedades modernas causadas por el
cansancio crónico. Asimismo, contribuye a corregir el colesterol, la diabetes y
la gota, a aliviar las alergias y las dolencias cardiacas, respiratorias y a
reforzar el sistema inmunitario.
Este masaje es especialmente recomendado
para
personas que trabajan profesionalmente con el factor específicamente ‘humano’ en
el mundo, como, por ejemplo: enfermeros, pedagogos, médicos y terapeutas de
toda índole, porque ellos necesitan mucha fuerza, un organismo armonioso y un gran
corazón.
Además es un importante factor de ayuda
en procesos
de recuperación de adicciones.
Se utiliza tanto para proporcionar relajamiento,
como para aliviar dolores y molestias.
CÓMO SE APLICA
El masaje Pressel se completa en dos
sesiones
separadas, entre cuatro y siete días. En la primera se masajean las
pantorrillas y el sacro y en la segunda, las zonas media y alta de la espalda,
el cuello y los brazos con movimientos rítmicos repetidos y suaves, pero
profundos.
Con el masaje de las piernas se estimulan
los
procesos de eliminación, mientras que con el masaje de la espalda se impulsa la
regeneración del organismo. Además, con esta terapia se fortalece el corazón y
los pulmones. La respuesta del organismo se aprecia al día siguiente y revela
valiosos datos diagnósticos, ya que indica al paciente y al terapeuta lo que la
persona necesita: descanso o actividad, soltura o firmeza, acción o reflexión.
ARRIBA Y ABAJO
El masaje Pressel parte de una visión
ampliada del
hombre que se plasma en las siguientes leyes:
·
el masaje efectuado durante el día actúa durante la noche;
·
el masaje superior actúa sobre el hombre inferior, así como
el masaje
inferior actúa sobre el hombre superior;
·
el masaje actúa preferentemente sobre la regulación de la
actividad
rítmica.
Los expertos en esta disciplina trabajan
de forma
alterna sobre la parte superior (espalda y brazos) y la parte inferior (zona
lumbar y piernas) del cuerpo, que están relacionadas, respectivamente, con los
procesos metabólicos de asimilación y excreción.
EL CREADOR
El creador de este método, Simeon Pressel
(1905-1980),
nació en el sur de Alemania en el seno de una familia interesada por la
medicina natural. Tras doctorarse en Medicina y trabajar como homeópata,
descubrió la medicina antroposófica en la década de 1930. En 1939 fue llamado a
filas. Tras la II Guerra Mundial permaneció cinco años en un campo de
concentración ruso, donde desarrolló el masaje que lleva su nombre para curar a
sus compañeros. Una vez liberado, lo practicó y enseñó durante más de 40 años.
Además, Simeon Pressel recopiló sus enseñanzas en los dos volúmenes de
Movimiento y Terapia (Ediciones Pau de Damasc).
FUENTE:
REVISTA
EDITADA EN ESPAÑA.
“Más Allá de la Ciencia” nº 231. Año 2009 Textos
Originales: Isabela Herranz
SINTESIS REALIZADA POR VIRGINIA ORTIZ MORAGA.